ESTE MUERTO ESTÁ MUY VIVO, MUERTO QUE PEE, VIVO E´TÁ






Tío Conejo decidió averiguar sobre la muerte de Tío León y se dirigió a su guarida. Cuando llegó observó mucho movimiento. Estaban Tío Tigre, Tío Gallinazo, Tía Chucha y otros animales. Empezó a desconfiar. Al ver a Tío León con cuatro velas, preguntó:

 

¿de que murió el finao?-,

 

 
- Murió de repente-, contestó Tío Tigre.

Conejo, que de bobo nada tenía, se acerco a la puerta y, dirigiéndose a los presentes, dijo:

 

-Pues hombre, la única manera de que yo crea que Tío León esté muerto es que se tire un pedo, y si no se lo tira, está vivo-,

 

afirmó.

 

Los presentes se sorprendieron. ¿Cómo era eso de que si Tío León se tiraba un pedo esta muerto, y si no, estaba vivo?

 

De pronto Tío León alzó la pierna y....

  

-Puaaa, púa, púa-. Tres pedos, no uno, tres.

 

-No señor-, dijo Tío Conejo emprendiendo la huida, -yo nunca he 
visto muerto peer; muerto que pee, vivo e´ta-.

 

Otra vez había escapado Tío Conejo, y ahora ¿ qué hacer?

 








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